Rivian bate su récord histórico de ventas en el tercer trimestre gracias al despegue del R2

Rivian ha cerrado el tercer trimestre con el mejor registro comercial de su historia. El fabricante estadounidense de vehículos eléctricos fabricó 19.751 unidades y entregó 19.248 entre julio y septiembre, lo que supone un incremento interanual del 45% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. El principal motor tras esta aceleración ha sido el despliegue del R2, su nuevo todocamino de corte más asequible con el que la marca busca abandonar el nicho de lujo para entrar en el mercado de gran volumen.

Aunque la compañía no ha desglosado todavía el volumen específico de entregas atribuibles de forma exclusiva al nuevo todocamino —cuyos resultados financieros completos se publicarán el 29 de octubre—, este trimestre ha supuesto el primer periodo completo en el mercado para el R2 tras su lanzamiento oficial en junio. La respuesta comercial inicial valida la estrategia de la firma para diversificar un catálogo hasta ahora compuesto únicamente por la gama R1 y sus furgonetas de reparto.

Una ofensiva para superar el estancamiento productivo

El fabricante tiene depositadas gran parte de sus expectativas a medio plazo en el rendimiento comercial del R2. El vehículo, cuyas primeras variantes han llegado al mercado estadounidense con una tarifa que arranca ligeramente por debajo de los 60.000 dólares, contará más adelante con versiones de acceso situadas en el entorno de los 45.000 dólares. A pesar de incidencias iniciales durante su fase de escalado industrial, como cuando Rivian llama a revisión al R2 por un defecto de apriete en sus paquetes de baterías, el ritmo de entregas ha mantenido una trayectoria ascendente.

Las previsiones internas de la compañía contemplan comercializar entre 20.000 y 25.000 unidades del R2 antes de que concluya el año. De confirmarse este ritmo, el modelo se consolidaría como uno de los lanzamientos más veloces de la industria del coche eléctrico en Estados Unidos, una tasa de penetración solo superada históricamente por el Tesla Model Y.

Si estas estimaciones se cumplen, Rivian proyecta cerrar el ejercicio anual con un volumen total de entre 65.000 y 70.000 unidades entregadas, sumando su catálogo R1 y sus vehículos comerciales. Esta cifra supondría romper el cuello de botella en el que la marca se encontraba encallada durante los últimos años, donde las ventas se habían estabilizado en torno a las 50.000 unidades anuales sin lograr el volumen suficiente para diluir sus costes fijos de desarrollo.

Ampliación industrial y el giro hacia el transporte autónomo

Actualmente, el ensamblaje del nuevo todocamino se concentra en la planta de Normal, en el estado de Illinois, donde la empresa adaptó y amplió sus líneas de montaje para dar cabida a la nueva arquitectura. No obstante, el grueso de la capacidad a largo plazo dependerá del nuevo complejo industrial que se levanta en las inmediaciones de Atlanta, Georgia. Dicha infraestructura está proyectada para alcanzar una capacidad de producción de hasta 300.000 vehículos anuales, garantizando el suministro tanto para la demanda doméstica como para hipotéticas exportaciones.

Este incremento en el volumen resulta vital para contener las abultadas pérdidas operativas que la firma arrastra debido a las inversiones millonarias en infraestructura y utillaje. Paralelamente, la dirección de la compañía ha trazado una segunda vía estratégica vinculada a los servicios de movilidad compartida tras sellar un acuerdo con Uber para transformar el R2 en una plataforma adaptada para flotas sin conductor.

La dirección considera que el negocio de los vehículos sin conductor representa una oportunidad comercial transformadora, hasta el punto de haber pospuesto su objetivo inicial de alcanzar la rentabilidad operativa fijado para 2027 con el fin de destinar mayores partidas de capital al desarrollo de software y sensores. Este avance en flotas compartidas se produce además en un contexto regulatorio cada vez más exigente, donde medidas como las que contempla California multará a las empresas de robotaxis si bloquean a los servicios de emergencia marcan el estándar de seguridad operativa que los nuevos operadores deberán cumplir antes de escalar sus flotas en entornos urbanos reales.