El Ejército de Estados Unidos adjudica un contrato millonario a la startup Tern para desplegar su tecnología de navegación alternativa al GPS
El Ejército de Estados Unidos ha adjudicado un contrato por valor de 11,26 millones de dólares a la startup Tern, con sede en Austin, para integrar su tecnología de navegación alternativa en los vehículos militares. Esta solución, descrita informalmente por sus creadores como un «Google Maps para el campo de batalla», busca dotar a la flota de un sistema de posicionamiento robusto en escenarios donde el GPS convencional no es fiable o directamente no está disponible.
La urgencia de esta contratación responde al incremento exponencial de las interferencias y suplantaciones de señal (spoofing) en zonas críticas de conflicto, especialmente en Oriente Medio y en el espacio aéreo de Ucrania y Rusia. Las propias fuerzas armadas estadounidenses han experimentado con técnicas de inhibición de señales, un contexto que ha acelerado la búsqueda de alternativas tecnológicas capaces de resistir el sabotaje electrónico y garantizar la operatividad de los vehículos tanto en superficie como en entornos complejos, desde túneles hasta zonas desérticas.
Cómo funciona la alternativa de navegación sin GPS
A diferencia de los receptores satelitales tradicionales, la arquitectura de Tern aprovecha los flujos de datos generados de manera constante por los vehículos modernos. El sistema se compone de un dispositivo físico que se conecta directamente al puerto de diagnóstico del vehículo y se vincula a una tableta táctil. A través de este interfaz, los soldados visualizan la posición, la navegación y las rutas en tiempo real.
Shaun Moore, cofundador y consejero delegado de Tern, explicó que el software se limita a «escuchar de forma pasiva» la información del vehículo sin interferir en su funcionamiento interno. Mediante el uso de métodos propietarios y procesamiento en el borde (edge processing), el sistema procesa estos datos para emitir coordenadas precisas de latitud y longitud de forma completamente autónoma.
La fiabilidad de esta tecnología ya ha sido puesta a prueba fuera del ámbito estrictamente militar. Recientemente, el cofundador de la compañía, Brett Harrison, completó un trayecto de más de 2.000 kilómetros entre Austin y Laguna Beach (California) utilizando exclusivamente este sistema. Según los datos de la prueba, la tecnología mantuvo la ubicación exacta de manera ininterrumpida, mientras que el GPS tradicional sufrió cortes continuos a lo largo del recorrido.
Un sistema cerrado frente a la vulnerabilidad global
Más allá de la precisión en la geolocalización, uno de los valores estratégicos más destacados de Tern es que opera como un ecosistema cerrado. Al no depender de señales externas vulnerables a ataques cibernéticos o interferencias electromagnéticas, resulta considerablemente más difícil de neutralizar por parte de adversarios en un teatro de operaciones.
Los responsables de la compañía, que cuenta con experiencia militar previa en fuerzas de operaciones especiales, subrayan que el objetivo desde la fundación de la startup ha sido desarrollar una solución comercializable y plenamente desplegable, huyendo de prototipos experimentales. Esta adjudicación consolida el giro de la industria hacia tecnologías de movilidad avanzada y sistemas autónomos que priorizan la resiliencia operativa en infraestructuras críticas y de transporte.



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