May Mobility saldrá a bolsa mediante una SPAC valorada en 1.400 millones de dólares

La compañía estadounidense de conducción autónoma May Mobility ha cerrado un acuerdo de fusión con una empresa de adquisición con propósito especial (SPAC) para debutar en Wall Street. La transacción valora a la firma en 1.400 millones de dólares (aproximadamente 1.290 millones de euros) y contempla una inyección de capital que podría superar los 300 millones de dólares para acelerar el desarrollo y la expansión comercial de sus vehículos autónomos.

La operación se estructura a través de ACP Holdings Acquisition Corp., una entidad instrumental impulsada por el fondo de inversión Atlas Credit Partners, con sede en Houston. El acuerdo combina una inversión privada en capital público (PIPE) de 120 millones de dólares con hasta 217 millones de dólares depositados en la cuenta fiduciaria de la SPAC. No obstante, el montante final que recibirá May Mobility dependerá de las eventuales amortizaciones de acciones que ejerzan los inversores antes del cierre formal del acuerdo.

El primer actor cotizado dedicado en exclusiva al robotaxi

Con este movimiento, May Mobility busca diferenciarse en los mercados públicos al convertirse en la primera cotizada estadounidense enfocada exclusivamente en servicios de transporte de pasajeros mediante vehículos sin conductor. A diferencia de competidores integrados en grandes corporaciones tecnológicas como Alphabet, donde Waymo acelera su despliegue comercial, o fabricantes como Tesla y Rivian, la empresa fundada en 2017 someterá a examen la confianza del parqué en un modelo centrado únicamente en el software y la integración para robotaxis.

Este paso estratégico llega además en un contexto en el que diferentes jurisdicciones internacionales comienzan a articular marcos regulatorios avanzados para esta tecnología, una tendencia que se observa incluso en Europa, donde iniciativas como la de España para regular los coches autónomos de Nivel 4 reflejan el interés por dar encaje normativo a estos servicios.

Un modelo de negocio ligero en activos

Frente al enfoque intensivo en capital de otros operadores que gestionan sus propias flotas, May Mobility defiende una estrategia basada en la colaboración con terceros y el ahorro de activos físicos. Su esquema consiste en vender monovolúmenes adaptados —principalmente modelos Toyota Sienna equipados con su plataforma autónoma— a operadores asociados, manteniendo la propiedad intelectual, el control de la supervisión remota y las actualizaciones continuas de software. A cambio, la tecnológica factura tarifas fijas o comisiones recurrentes por cada trayecto realizado.

En el plano operativo, la compañía opera actualmente en tres localizaciones de Estados Unidos. En Atlanta mantiene una alianza estratégica con Lyft, mientras que en el estado de Minnesota presta servicio en las localidades de Eden Prairie y Grand Rapids. Hasta la fecha, la empresa acumula más de 550.000 trayectos de pago y ha superado el millón de millas recorridas de forma autónoma. Fuera del mercado estadounidense, la empresa ha iniciado sus primeros ensayos en Japón y planea lanzamientos comerciales en Arlington (Texas) junto a Uber a finales de este año o principios de 2027.

Retos financieros y destino del capital

El salto a bolsa permitirá a May Mobility dotarse de liquidez en un momento crítico de su trayectoria. Durante el último ejercicio fiscal, la empresa generó unos ingresos aproximados de 10 millones de dólares, frente a una quema de caja operativa cercana a los 93 millones. La dirección ha confirmado que destinará los fondos obtenidos a dos prioridades claras:

  • I+D e inteligencia artificial: optimizar el sistema de control para prescindir definitivamente del conductor de seguridad humano a bordo en todas sus rutas comerciales.
  • Cadena de suministro: rebajar los costes de los componentes de hardware e integración que conforman el coste de fabricación por unidad.
  • Expansión geográfica: preparar la llegada a nuevos mercados metropolitanos, cuyas localizaciones se anunciarán en los próximos meses.

El debut bursátil de May Mobility servirá de termómetro para medir la confianza de los inversores en las soluciones de transporte autónomo tras años de ajustes en las valoraciones del sector.