Autonomy aparca el sueño eléctrico y añade vehículos de combustión para salvar las suscripciones de coches

La startup estadounidense Autonomy ha anunciado un giro drástico en su modelo de negocio al incorporar vehículos de combustión interna (ICE) a su flota de suscripción por primera vez. Esta decisión llega tras años de graves dificultades financieras provocadas por su apuesta exclusiva por los coches eléctricos, un mercado que sufrió un terremoto de precios impulsado por Tesla a principios de la década.

En 2022, la compañía acaparó titulares al prometer la adquisición de 23.000 vehículos eléctricos procedentes de 17 fabricantes diferentes, incluyendo gigantes como Tesla, Ford y General Motors. Sin embargo, la posterior guerra de precios iniciada por Elon Musk devaluó drásticamente el valor de su flota inicial —que apenas rozó el millar de unidades—, dejando a la empresa al borde de la bancarrota y obligando a su fundador, Scott Painter, a realizar una inyección masiva de capital para mantenerla a flote.

Un cambio de rumbo hacia la automoción tradicional

A pesar del varapalo inicial y de que otros competidores del sector de flotas, como Hertz, también han dado marcha atrás en sus macrocompras de eléctricos para reorientarse hacia los motores de combustión, Autonomy no renuncia al concepto de la suscripción de vehículos. El consejero delegado de la firma, Fred Weick, ha defendido este movimiento en una reciente entrevista, señalando que el objetivo es ofrecer al consumidor aquello que realmente demanda el mercado actual.

La nueva oferta incluirá una amplia gama de modelos de Ford propulsados por gasolina. Entre los vehículos seleccionados figuran turismos icónicos como el Mustang, vehículos comerciales y pick-ups de la gama Ranger y F-150, además de todocaminos y SUV como el Bronco Sport, el Escape y el Explorer. Para asegurar el suministro de esta nueva flota, Autonomy se ha aliado con el distribuidor Galpin Motors, con sede en Los Ángeles, y extenderá paulatinamente el servicio a los diferentes estados donde opera, entre los que se encuentran Arizona, Florida, Texas, Nueva York, Washington y Carolina del Norte.

Nuevos perfiles de usuario ante la escalada de precios

El relanzamiento del servicio se produce en un contexto económico complejo donde el precio medio de los coches nuevos supera holgadamente los 50.000 dólares, una tendencia inflacionista que también arrastra al mercado de ocasión. Esta barrera de acceso dificulta que conductores con historiales de crédito limitados o nulos puedan adquirir un medio de transporte mediante la financiación tradicional.

Ante esta situación, el modelo de Autonomy plantea un pago inicial único seguido de una cuota mensual flexible que varía según el modelo elegido, permitiendo a los usuarios cancelar la suscripción transcurrido el primer mes sin ataduras a largo plazo. La compañía ha fijado su punto de mira en cuatro perfiles demográficos concretos: estudiantes universitarios, familias de militares destinados temporalmente, trabajadores extranjeros y aquellos usuarios que buscan una experiencia similar a la de un vehículo de empresa sin los costes de propiedad asociados.

Aunque la compañía mantiene una pequeña flota de poco más de 500 eléctricos operativos —especialmente en California, donde todavía existe demanda para este tipo de mecánicas—, el movimiento actual refleja la necesidad de adaptarse a la realidad económica del sector. La reconfiguración del mercado global de la movilidad continúa obligando a las empresas tecnológicas y de flotas a replantearse sus estrategias, un fenómeno similar a los profundos cambios estructurales que se viven en otros segmentos del transporte, como la pugna por el dominio en el sector de los robotaxis y la logística desatendida.